La Geografía y su Método en el Intento de Renovación.

Publicado en por Sociedad Mexicana de Teoría

Cuadernos STMHG 

La Geografía y su Método

en el Intento de Renovación

 

José C. Martínez Nava.

 

 

Todo conocimiento debe estructurarse a partir del campo de la filosofía, esencia del saber general.  Ahora que se pretende un nuevo Plan de Estudios para el Colegio de Geografía, es plausible se integre un seminario en donde se pueda plantear abiertamente todo lo que las distintas corrientes de pensamiento puedan verter sobre la Geografía.

 

De manera que la búsqueda de un sustento metodológico para la Geografía, no es un intento de ahora; éste se fue gestando desde fines de la década pasada.  En ese entonces algunos estudiantes nos manifestamos ante un vacío de método propio de la Geografía.  También nos manifestamos ante el Plan de Estudios por la diversidad de asignaturas que se imparten sin concatenación.  Éstas, en lugar de proporcionarnos una sólida formación profesional, sirvieron para abotagarnos de multitud de dtos e información que desvincularon un conocimiento geográfico en otro disperso y subprofesional.

 

Posteriormente, en el transcurso del desempeño profesional, nos percatamos que todo ese amplio bagaje de créditos académicos no definieron un campo determinado hacia el cual deberíamos abocarnos y desarrollar.  En consecuencia, reduce a la gran mayoría de los geógrafos a abandonar la profesión, por un lado; y por otro, a refugiarse en los distintos niveles del sistema educativo como profesor, o a ingresar al sector público en plan subprofesional.

 

Nuestra formación permite una relación con amplitud de profesionistas: geólogos, meteorólogos, topógrafos, físicos, astrónomos, sociólogos, químicos, economistas, demógrafos, edafólogos, urbanistas, etc, etc; esto se debe por el manejo de términos propios de esas áreas, que en su formación padece el geógrafo.  Nuestro conocimiento está disperso, es enciclopédico y subcientífico, da la posibilidad de entablar diálogo con diversos facultativos, pero esa capacidad de ningún modo genera el conocimiento propio de la Geografía.

 

Así, sin un sustento filosófico firme, se trasmite inseguridad a los futuros profesionales de la geografía.  También su falta ha generado desconcierto entre los ya profesionistas.  El saber “un poco de todo” desarma a cualquiera al enfrentarse a la lucha por una ubicación laboral.  Además, conlleva a redoblar el esfuerzo, en tiempo y estudio, para lograrlo.  Así, se profundiza en uno de tantos saberes y se invade el campo de otros profesionales por la desventaja de no contar en la Geografía con método propio ni con objeto de estudio definido.

 

De ahí surge la importancia que tiene el contemplar la filosofía y la metodología de nuestra disciplina de conocimientos.  Aspectos que tomados en cuenta en el proyecto del nuevo Plan de Estudios, redundará en esclarecer y definir el campo de conocimientos del geógrafo.  Así como también la completa profesionalización de la carrera y el surgimiento del mercado de trabajo  con su consiguiente prestigio, tan dañado actualmente.

 

El reencontrar el campo de estudio y la metodología idónea para abordarlo, implica rescatar a la Geografía de definiciones incongruentes que la arrastran a diversas situaciones clasificatorias.  Se ha visto, siendo el Plan de Estudios actual la prueba más palpable, que considerar a la Geografía como ciencia mixta, nos condujo al oscurantismo metodológico como tal.  El método que genera una disciplina con propia personalidad, es decir, con su cuerpo metodológico, su aporte teórico –que fortalece la práctica científica– y su camino definido, considerando la Geógrafa como social, se pierden.  Además, es pretender virarla a un plano metodológico de otras disciplinas entre las que quieren destacar la economía y la sociología.

 

Nuestra propuesta no va en el sentido de enfrentarnos con tan susceptibles marcos definitorios de la Geografía.  Va en el sentido de esclarecerla con el planteamiento teórico que nos conduce a definirla como ciencia natural.  Planteamiento que en consecuencia lógica lleva a conformar una disciplina científica, con toda la sistematicidad que los cánones más rigurosos imponen.  Además, de que establece el campo de estudio inherente, fuera del ámbito de cualesquiera otras disciplinas.

 

Este trabajo de definición del objeto de estudio de la Geografía, resuelve la inquietante pregunta que se plantea todo estudiante de la carrera, en su época como tal, y posteriormente en el desempeño profesional: ¿Qué es la Geografía?  Planteamiento que con suficiencia, argumentación teórica y fundamentados conceptos, brega por que se plasme en una nueva currícula de estudios de este Colegio.

 

El trabajo que define a la Geografía como cienia natural, fue expuesto en tesis en 1983 en estas aulas.  Estudio profusamente documentado, que al ser constatado, ha dado rumbo a una serie de inquietudes e interrogantes que surgieron durante nuestra formación profesional, y que, por otra parte, ningún otro planteamiento pretendido da coherencia al saber enciclopédico y disperso, hasta hoy aquí y así generado.

 

Por lo tanto, la Geografía no adquiere un cuerpo metodológico como la ciencia explicatoria causalmente de los fenómenos y de las relaciones entre le hombre y la Tierra.  Definición sintetizada que se manejó hace unos años y se maneja actualmente, y que considera a la Geografía como la ciencia del estudio del los hechos y fenómenos físicos, biológicos y humaos, que se localizan en la superficie terrestre, así como las causas que los producen y sus relaciones mutuas.  Esta definición conduce a enfocar nuestros estudios usurpando los métodos de cada una de las disciplinas naturales, de las humanísticas, o ambas, según sea el caso de la problemática a investigar.  Conduce también, a ser los recopiladores de los avances de otra ciencias, para conformar los avances monográficos, incluyendo en ellos, para estar a tono, prescripciones personales en cuanto a conservación de los recursos naturales y a la preservación sin contaminación de los mismos.

 

Llegando al nivel anterior de adquisición de datos, se ha pretendido saltar a otro campo.  En ese sentido, una corriente de la Geografía, percibiendo lo más palpable dela fenomenología social: la marginación y la explotación del hombre, trastoca a la ciencia geográfica para investigar sus causas e invade nuevamente el campo ajeno del conocimiento.  Por consiguiente, toma la metodología de otra disciplina para enfrentar y analizar dicha problemática.

 

Esta corriente no cabe en la definición de Geografía anteriormente citada, sino en la que, para adecuarla a su desempeño intelectual, expone a la Geografía como la ciencia del estudio de las relaciones espaciales sobre la superficie terrestre.  También la presenta en la vertiente más apegada a su concepción como la ciencia de la organización del espacio.  En ambos casos no se proyecta el respaldo de un cuerpo metodológico idóneo de la Geografía, y mucho menos un objeto de estudio definido.

 

Sin embargo, dicha definición ha confundido a los pocos geógrafos que han tratado de acercarse a conocer el conjunto de ideas más sistematizado de la Geografía, que la define de entrada, como la ciencia del estudio del espacio, sin ninguna fraseología ante o posterior.

 

La Geografía adquiere cuerpo metodológico definido como la ciencia del estudio del espacio terrestre.  Sólo en estos términos se conforma lógicamente una Geografía científica, y da rumbo a los estudios desarrollados, fundamentándolos teóricamente.

 

Este planteamiento satisface las lagunas metodológicas que dejan las erróneas concepciones de la Geografía.  Además, potencia la investigación del objeto geográfico de estudio, y aporta lazos fuertes entre la Geografía y las demás ciencias sin depender de ellas, sino en trato al mismo nivel, es decir, en el plano científico.

 

Sólo enfocando los esfuerzos hacia la consecución de un Plan de Estudios que contemple esta definición de la Geografía, es que esta podrá salir dela mediocridad.  No es l solución mágica a la carrera de la Geografía, es la solución más consecuente y fundamentada.  El desarrollo histórico de la misma Geografía  lo respalda; en el que se aprecia la evolución teórica y metodológica, que paulatinamente los geógrafos fueron acrecentando.

 

Igualmente, en su historia abundan los datos de los geógrafos que con su quehacer aportaron los cimientos de la Geografía científica.  Asimismo demuestra la mala interpretación de las personalidades  como la de Humboldt, que tergiversaron su trabajo, sus aportes a la ciencia en general, y a la Geografía en particular.  Esto nos obliga a conocer profundamente la historia de la Geografía, y conduce al análisis de la misma.

 

Hemos planteado que si el fundamento filosófico en el que sea considerada a la Geografía como ciencia y su metodología, no se puede proceder a elaborar un Plan de Estudios congruente.  Desterremos la idea de las mil geografías que ha anidado en los estudiantes, con el noble ánimo de buscar el mejoramiento profesional, pero sin rumbo establecido.

 

Así pues, con esa posición se hace eco del pregón oficialista del período en turno: pluralidad y modernización.  No caigamos en la trampa.  Es el momento de resarcir a la Geografía, pero no partiéndola en mil.  La Geografía es una sola disciplina y tiene su propio método.  Con el cambio de Plan de Estudios no se debe atomizar a la Geografía, como hasta hoy ha estado sujeta; al desarrollo de otras disciplinas.

 

Es ésta una exhortación a examinar el fundamento teórico de la Geografía científica, antes de emprender el viraje de la currícula del Plan de Estudios, hacia, tal vez, una modernizada mediocridad, con su consecuente degrado profesional.  El viraje o cambio debe sustentarse en el fundamento teórico más acabado y apegado a particularizar la Geografía como disciplina científica coherente y lógica, sea el fundamento teórico que fuese.

 

Por consiguiente, de no ser así, la Geografía y la profesión con su nuevo Plan de estudios, más temprano que tarde, volverá a trastabillar, arrastrando nuevamente a los cientos de estudiantes de esta disciplina a la mediocridad profesional.

 



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